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Rubén Colomer: “Todavía hay espacio para escuelas de profesionales de Marketing Digital”

DM School, escuela de Marketing Digital
Escrito por Toni Fernández

Rubén Colomer fue uno de los primeros gestores de aceleradoras en España. En el año 2012, junto a Juan Luís Hortelano, crearon en Valencia Plug & Play España. Este fue uno de los momentos cruciales para el desarrollo del ecosistema de startups en España.

6 años después de comenzar este proyecto, Rubén nos cuenta cómo fue este proyecto y todos los demás en los que ha estado involucrado, que no han sido pocos.

Hace casi 15 años emprendiste creando una empresa de SEO; casi la prehistoria del marketing digital. ¿Qué recuerdas de aquella época?

Yo estaba trabajando en Ifedes, una consultora de negocio, y llevaba a un equipo de programadores y de diseñadores. Hacíamos páginas webs y otro tipo de productos digitales, y a mí me interesaba mucho como ordenaban los buscadores la información.

Estoy hablando de buscadores como Altavista, Yahoo, Dónde; vamos la prehistoria de los buscadores y directorios. Hacíamos auténticas bestialidades para posicionarnos en la primera página. Aunque cuando salió Google, empezaron a cambiar la manera de posicionarse y la sencillez anterior empezó a ser más compleja cada vez. Estábamos siempre en el límite al hacer posicionamiento web.

En esa época monté un foro que se llamaba forobuscadores.com, y se generó una comunidad muy chula, con SEOs de lo más relevante en aquel momento. A mi me gustaba mucho probar cosas, y con las pruebas exitosas, luego las aplicábamos a clientes. Fue entonces cuando decidí vender servicios SEO, algo quer era muy, muy difícil. Ahora das una patada y salen cientos de profesionales SEO, por que se conoce la necesidad, pero en aquel momento era difícil puesto que la gente no lo entendía muy bien.

Mi metodología era vender en base a resultados; si no estabas en la primera página, no pagabas. Lo que pasa  es que Google cada pocos meses, cambiaba parte de los resultados de búsqueda, y el posicionamiento cambiaba cada mes y los clientes pedían explicaciones al respecto. Era lo que se conocía como el Google Dance.

Foto perfil Rubén Colomer

Rubén Colomer

¿Y emprendiste nuevos proyectos?

Decidí entonces crear un proyecto de blogs propios para posicionarlos y generar ingresos de manera recurrente a través de AdSense. Con ese dinero cree nuevos proyectos.

Por ejemplo, monté una agencia SEM con un socio, donde nuestro valor diferencial era el cálculo del ROI. Google no ofrecía esta funcionalidad en aquel momento, por lo que podíamos ofrecer a nuestros clientes un valor diferencial. Creamos un tracker para que las webs pudieran trackear las ventas. Al poco tiempo, Google evolucionó e incorporó este cálculo en su plataforma de publicidad y nuestro valor diferencial se esfumó. Este proyecto duró menos de un año, ya que el valor agregado que ofrecíamos, Google lo incorporó en su plataforma de manera directa y gratuita.

A partir de ahí mi vida ha sido montar proyectos y empresas de manera continuada. Me apasiona y me encanta empezar nuevos proyectos.

¿Tienes algún proyecto fallido?

Tengo muchos, entre ellos uno muy grande, donde la “cagué” por todas partes. En un momento dado teníamos dinero recurrente que nos reportaban otros proyectos, y decidimos emprender a lo grande, con un proyecto de portal inmobiliario tipo idealista. No teníamos mucha idea de como funcionaban los negocios en internet, ni mucho menos el inmobiliario.

Nuestro portal inmobiliario incorporaba como funcionalidad diferencial un mapa de Google Maps. A mí, algo que me generaba mucha incomodidad cuando buscaba casa fuera de mi ciudad, era que no conocía los barrios, y necesitaba saber dónde estaban los apartamentos listados. Esto no lo incorporaban los portales inmobiliarios en aquel momento.

Además de esa diferenciación, nos pusimos a hablar con promotoras y constructoras, intentando entender que necesitaban que no hacían el resto de empresa. Les ofrecimos la carta de los reyes magos. Construimos un  portal inmobiliario que te permitía ofrecer citas, quedar con los clientes, tener calendarios, sistema de reservas, promociones, etc… El resultado al final es que todo esto no lo empleaba nadie. ¡Teníamos un manual de uso de la plataforma de 82 páginas, que obviamente nadie se leía!

Estuvimos funcionando durante un año y generamos clientes en diferentes zonas, pero llego la crisis inmobiliaria y se nos llevó por delante y tuvimos que cerrar el proyecto. Antes habíamos tenido la oportunidad de venderlo pero no quisimos en ese momento; una oportunidad perdida.

¿Cómo te repusiste de este fracaso?

Pues montando otra empresa. Por esa época yo tenía un blog que generaba mucho tráfico y me podía ganar la vida muy bien. Entonces me dije: ¿por qué no monto una empresa de blogs? Y monté una empresa que se llama Zumo de Blogs. Monté unos 10 blogs, pero ya no era tan sencillo como con mis anteriores casos. Llegamos a conseguir casi 2 millones de usuarios al mes y estuvimos durante 4 o 5 años.

No obstante llego un momento en el que dejé de prestarle tanta atención a la empresa, nos llegó una oferta interesante y la vendí. No quería que me pasará lo mismo que con el portal inmobiliario. Más vale arrepentirse de una mala venta que de una no ejecutada.

Da la casualidad, que poco después empezaron a llegar grandes penalizaciones por los cambios de algoritmos de Google, así que fue un buen momento para vender ya que el tráfico llego a bajar a la mitad rápidamente.

Y después de esta fase empieza el proyecto de Plug & Play. ¿Cómo conseguistéis ser parte de este proyecto?

Durante el tiempo de Zumo de Blogs monté con Juan Luís Hortelano Ambitiona, una consultora de negocios digitales, y empezamos a asesorar a empresas como TodoExpertos.com, Hoffmann y 9flats entre otros, que era un Copy Cut de Air BnB. Este fue un proyecto en el que estuvimos funcionando como la oficina de 9flasts en España, y conseguimos desarrollar mucho el proyecto. No obstante al año y medio, decidimos salir ya que el enfoque que se le estaba dando a la empresa no era lo que considerábamos más adecuado y pausamos nuestra colaboración.

Fue el inicio de un período de reflexión, y estuvimos 4-5 meses pensando qué montar. Montamos un proyecto que se llamaba Selltag, que era como un Wallapop pero con enfoque más orientado al desktop y no a móvil. Durante ese proyecto apareció por el medio Plug&Play de la mano de Alberto Gutierrez, CEO de Aquaservice. En Aquaservice también es socio Saeed Amidi, que es el el CEO fundador de Plug&Play, una aceleradora de negocios con base en Estados Unidos. Nosotros en aquel momento con Ambitiona estábamos trayendo empresas extranjeras a España, y Saeed nos invitó a San Francisco para conocernos y ver si había espacio de colaboración para Europa.

Estuvimos durante 3 o 4 días con él a todas horas, y después de ese viaje, en una servilleta (algo que suena muy de película), acordamos cerrar un acuerdo en el que formáramos parte de la sociedad.

Equipo Plug & Play Spain - VIVA! Conversion en el 10th day expo

Equipo Plug & Play Spain – VIVA! Conversion en el 10th day expo

¿Cómo ha sido el proyecto de Plug&Play durante los casi 6 años que habéis estado en él?

Ha sido un periodo de muchísima evolución en el sector de las startups de España. En aquel momento no había casi aceleradoras, 5 o 6  a lo sumo, como Wayra y BBooster. Cuando finalizó nuestra colaboración en Plug&Play había casi más de 100. Estamos hablando que entramos en Enero de 2012 y salimos en Septiembre de 2017.

Era un proyecto chulísimo; yo siempre me he considerado mejor emprendedor que empresario, ya que los 3 primeros años para mí son muy divertidos, aunque también son muy duros. Tuvimos que crear proyectos, desarrollar el ecosistema, hacer networking, etc. Todo esto lo construimos desde cero; no conocíamos a nadie del sector y ahora conocemos a mucha gente.

Al principio, ofrecíamos un mixto entre formación e inversión, algo que funcionaba muy bien por el estado del ecosistema. Durante todo este tiempo evolucionó mucho el proyecto; cada vez las empresas que entraban sabían mucho más, y entendíamos que no estábamos aportando tanto valor.

Asimismo, Plug&Play se estaba centrando en un enfoque más “corporate”, en verticales con ciertas multinacionales, que les estaba funcionando muy bien en Estados Unidos. A nosotros ese tipo de proyectos no nos motivaban tanto y decidimos que era el momento de separarse del proyecto y buscar nuevos horizontes. No obstante seguimos llevando el portfolio management de Plug & Play.

Y de nuevo vuelta a empezar. Esta vez con un proyecto educativo. Has montado una nueva escuela de Marketing Digital ¿Por qué?

Mi background está muy relacionado con el marketing digital, y muchas empresas y startups siempre me están preguntando por gente de diferentes perfiles para desarrollar este tipo de tareas. Me dije: “parece que hay muchas escuelas de Marketing Digital, pero siempre se está buscando gente para este tipo de habilidades”.

También tengo experiencia viendo a gente que viene de escuelas de marketing y negocios, y a nivel de ejecución no tienen aptitudes válidas para las empresas. La gente me venía pidiendo perfiles de CMO, que podían estar buscando hasta 15 meses.

Mi conclusión fue: “aquí algo falla”. Tantas escuelas de marketing, y luego no tienen una cabida adecuada en las empresas. Hemos definido la propuesta de valor de DM School para que esté más enfocada a que los estudiantes sean más profesionales, y que aporten más valor desde el primer día en las empresas que los contraten, o en sus actuales empresas.

Nuestros profesores son profesionales de alto reconocimiento, y que trabajan o han trabajado en grandes empresas, que tienen acceso a nuevas funcionalidades antes que otro tipo de perfiles. Están en la cresta de  la ola.

DM School

Master en marketing Digital DM School

¿Qué aptitudes tiene que tener para ti un profesional del Marketing Digital?

Dos cosas fundamentales; capacidad analítica y capacidad para aprender por si mismo. La primera por que el mundo del marketing digital está lleno de números, métricas y análisis que realizar para tomar decisiones. Y la segunda, por que esto cambia muy rápido, y hay que ser capaz de aprender de una manera acelerada de manera constante. Por más que se sepa, llegará un momento en el que tenga que buscar cierta información para resolver nuevos problemas.

Otra característica muy importante, es el conocimiento de negocios y como enfocar todas las acciones de marketing digital. Esto es fundamental, y para desarrollar ciertas acciones, hay que conocer el negocio y sus vicisitudes. Por ejemplo, promocionar con más fuerza una empresa de turismo cuando hace sol que cuando está lloviendo, ya que dicho negocio vende más cuando hace buen tiempo.

¿Cómo ha sido el primer año de la escuela?

Más difícil de lo que esperaba, o quizás es que ya no tengo la piel tan fina como con 30 años para montar negocios :). Bromas aparte, obviamente es un proyecto complicado, necesitamos posicionarnos bien con una propuesta de valor diferente. Es una pelea más madura que hace 5 años, aunque todavía con espacio.

Nosotros traemos un background en otras empresas de relativo éxito, pero ahora somos un nuevo proyecto, que no es conocido y que requiere del paso del tiempo para que los estudiantes acaben recomendándote y trayendo así nuevos estudiantes.

La marca en el sector de la educación es fundamental, para generar confianza en los estudiantes y que te permitan desarrollar su futuro. Por ahora estamos encajando más en los perfiles profesionales, que en los perfiles de estudiantes sin experiencia.

Tenemos una obsesión con mimar mucho a los estudiantes, para conocer qué hemos hecho bien, qué hemos hecho mal y como avanzar. Valencia está siendo un campo de pruebas para poder abrir otras ciudades como Madrid, Barcelona e incluso en el extranjero.

¿Qué enfoque de futuro tiene el proyecto educativo de DM School?

Nuestro enfoque de contacto más directo con los estudiantes, hace que por ahora no nos planteemos un proyecto de educación online, por ejemplo. La educación online no es tan cercana y no sabríamos todavía como enfocarlo. Necesitaríamos que los estudiantes fueran muy, muy aplicados, para sacarle el máximo partido a las clases.

Por otro lado, y a pesar que sería muy interesante, tampoco nos planteamos crear grados universitarios. Primero, por nuestro tamaño actual, y segundo, porque en un entorno tan cambiante, sería muy difícil definir un currículo educativo que no tuviéramos que estar cambiando constantemente.

Si nos metiéramos en esta pelea, optaríamos por un enfoque muy práctico, donde todos los años, los estudiantes tuvieran espacio para prácticas en empresas de ciertos sectores. El problema principal que existe en las universidades públicas españolas es la endogamia. Para que un título sea reconocido por una universidad, existe un porcentaje mínimo de profesores que tienen que ser de la propia universidad, lo que complica la calidad profesionalizada de la eduación. No obstante cada vez hay más personas que quieren obtener capacidades profesionales, más allá del enfoque de “titulitis” que sigue reinando en España.

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Rubén Colomer: “Todavía hay espacio para escuelas de profesionales de Marketing Digital”

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